Alergia al polen, la más común de las alergias estacionales

Los días se alargan y las temperaturas suben, la primavera eclosiona con esplendor y el reino vegetal esta preparado para florecer. Con tanta exuberancia es inevitable que algunas mascotas desarrollen una alergia al polen. En efecto, el Alergia al polen - Molletritmo de las estaciones no se detiene. La floración de las plantas nos alegra con su colorido pero también con sus estambres repletos de polen dispuesto a llegar a todos los rincones. Nuestras mascotas olfatean por todas partes y, sin proponérselo, inhalan estos minúsculos gránulos que su sistema inmune tendrá que procesar. Ni a ellas ni a nosotros nos afecta de la misma manera. Igual que para algunos de nosotros empieza un calvario de estornudos y picores.

¿Qué indicios puedo observar en mi mascota para sospechar que tiene alergia al polen?

Lo primero que debemos saber es que se trata de una alergia estacional y que, por lo tanto, no están presentes sus síntomas durante todo el año. Hay que prestar atención especial si se rascan y se lamen mucho más de lo habitual. Pueden llegar a morderse con insistencia para aliviar la picazón. Aparece un enrojecimiento de la piel con presencia de ronchas irritadas. Los ojos llorosos toman un aspecto vidrioso y lagrimean dejando un rastro húmedo en el hocico. Las orejas también son vulnerables de enrojecimientos. Los problemas respiratorios de tipo asmático también son comunes.

Ante la presencia de todos estos síntomas se debe acudir al veterinario para que diagnostique si se trata efectivamente de una alergia. El nos indicará el tratamiento más adecuado valorando su raza y su peso.

¿Qué puedo hacer para aliviar las molestias?

Las alergias no suelen desaparecer completamente pero si que podemos reducir sus molestos efectos. Con una serie de medias higiénicas y de hábitos en la casa podemos facilitar mucho la vida a nuestra mascota. El mejor consejo es eliminar los restos de polen después de los paseos. Para ello deberemos limpiar bien sus patas y almohadillas ya que son los lugares que más polen acumulan. Aumentar la frecuencia de los baños ayuda a mantener su pelaje libre de restos vegetales. La primavera es un buen momento para hacer más paseos por zonas urbanas, evitando así la proximidad de zonas de vegetación. Por último nosotros mismos debemos tener cuidado con nuestro calzado, ya sea cepillándolo en el felpudo o, mejor todavía, no entrando con nuestros zapatos de calle y utilizar un calzado cómodo y exclusivo para nuestra casa.

¿Cómo saber los niveles de pólenes que hay en cada estación?

Hay algunas páginas de internet que podéis ir consultando aquí os dejamos el link de una que podéis consultar el polen en cada ciudad.

https://www.polenes.com/home